Relación entre bacterias orales y alergia al cacahuete

Relación entre bacterias orales y alergia al cacahuete


04 de marzo de 2026 • 21:45

3 minutos de lectura

Noemí Moreira

Noemí Moreira

Redacción ED.

Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital de La Princesa y de la Universidad McMaster revelaron una conexión entre bacterias presentes en la boca y la respuesta del sistema inmune frente a alérgenos alimentarios como el cacahuete. El hallazgo sugiere que ciertas bacterias podrían contribuir a reducir la intensidad de las reacciones alérgicas.

El estudio fue publicado recientemente en la revista científica Cell Host & Microbe y describe cómo microorganismos del género Rothia, que habitan de forma natural en la cavidad oral, tienen la capacidad de degradar proteínas del cacahuete asociadas a reacciones alérgicas graves.

Degradación de proteínas asociadas a anafilaxia

Los investigadores identificaron que bacterias del género Rothia digieren proteínas altamente alergénicas del cacahuete, lo que podría prevenir la manifestación más severa de la alergia alimentaria: la anafilaxia. Esta reacción aguda puede desarrollarse en pocos minutos y representa un riesgo potencialmente mortal.

En experimentos de laboratorio, los científicos observaron que cuando las proteínas del cacahuete eran previamente digeridas por estas bacterias, generaban respuestas inmunes inferiores en comparación con el cacahuete completo sin degradar. Esto sugiere un posible efecto modulador sobre las células alérgicas.

Resultados en modelos animales

El estudio también incluyó modelos de ratón colonizados con bacterias del género Rothia. En estos animales se registró una reducción en la gravedad de la reacción alérgica tras la administración oral de cacahuete.

Asimismo, ratones alérgicos que recibieron proteínas de cacahuete previamente digeridas por Rothia mostraron respuestas de menor severidad. Estos resultados refuerzan la hipótesis de que la microbiota oral puede influir en la intensidad de la alergia alimentaria.

Liderazgo científico internacional

La investigación fue liderada por el doctor Rodrigo Jiménez, jefe del grupo de Investigación de Inmunidad Tipo 2 del IIS Princesa, y por el doctor Alberto Caminero, profesor del Departamento de Medicina de la Universidad McMaster, junto a sus respectivos equipos científicos.

El trabajo forma parte de una línea de estudio centrada en comprender cómo la microbiota humana interactúa con el sistema inmunológico y cómo estos mecanismos pueden aplicarse en la prevención o tratamiento de enfermedades alérgicas.

Evidencia en pacientes alérgicos

Además de los estudios experimentales, los investigadores analizaron dos cohortes de pacientes alérgicos al cacahuete del Mass General Hospital y del Hospital Monte Sinaí. Los resultados mostraron que quienes presentaban mayor abundancia en saliva de bacterias capaces de degradar cacahuete, como Rothia, toleraban mayores cantidades del alérgeno antes de desarrollar síntomas.

Este hallazgo podría explicar parte de las diferencias individuales en la severidad de las reacciones alérgicas y contribuir a identificar qué pacientes presentan mayor riesgo de desarrollar anafilaxia.

Posible alternativa terapéutica

Las alergias al cacahuete afectan entre el 1% y el 2% de la población mundial, según estimaciones internacionales, y se asocian con un riesgo elevado de anafilaxia. El incremento de casos en las últimas décadas ha impulsado nuevas líneas de investigación en inmunología y microbiota.

El estudio abre la posibilidad de desarrollar tratamientos basados en la modulación de la microbiota, como el uso de probióticos específicos que aumenten la presencia de bacterias beneficiosas. Según los investigadores, fortalecer determinadas poblaciones bacterianas podría representar una alternativa terapéutica complementaria para reducir reacciones alérgicas y mejorar la tolerancia a alimentos potencialmente peligrosos.

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