La construcción del paso elevado en la avenida del Bombero, en el oeste de Guayaquil, alcanzó un nuevo hito este fin de semana con el inicio del montaje de vigas que formarán parte de la estructura principal del viaducto. Esta etapa representa uno de los procesos más relevantes dentro del cronograma de la obra, que busca mejorar la movilidad en uno de los sectores con mayor flujo vehicular de la ciudad.
El proyecto se desarrolla en la intersección de la avenida del Bombero y la avenida Leopoldo Carrera, en el sector de Los Ceibos. Allí se construye una solución vial impulsada por el Municipio de Guayaquil con una inversión de USD 14,7 millones financiados por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Durante el fin de semana comenzaron a llegar al sitio las primeras vigas prefabricadas que se instalarán en el tramo central del paso elevado. En esta fase inicial se colocarán tres de las cinco estructuras previstas, con longitudes de 24, 36 y 40 metros, que servirán de base para el tablero por donde circularán los vehículos una vez concluida la obra.
Con este avance, la obra alcanza aproximadamente el 23% de ejecución y continúa dentro del cronograma previsto por las autoridades municipales.
Montaje de vigas marca un hito en la construcción
El montaje de vigas constituye uno de los procesos más complejos dentro de la construcción de un paso elevado. Estas piezas estructurales se colocan sobre los soportes y cabezales de hormigón para sostener la plataforma superior del puente.
Para ejecutar estas tareas se requiere maquinaria pesada y grúas de gran capacidad que permiten elevar las vigas y posicionarlas con precisión milimétrica. Posteriormente, los técnicos aseguran las estructuras mediante sistemas de fijación que garantizan estabilidad y seguridad.
Debido a la magnitud de las maniobras, los trabajos suelen realizarse en horarios especiales con el fin de minimizar el impacto en el tránsito vehicular. En el caso de la avenida del Bombero, inicialmente se planificó que las labores se ejecutaran durante jornadas nocturnas entre las 21:00 y las 05:00.
Sin embargo, las autoridades ajustaron los horarios debido a las restricciones vigentes por el toque de queda dispuesto por el Gobierno Nacional.
Cambios en horarios de trabajo por toque de queda
La planificación inicial contemplaba ejecutar el montaje de vigas entre el 14 y el 17 de marzo durante la noche, cuando el flujo vehicular disminuye considerablemente.
No obstante, la medida de seguridad nacional obligó a reorganizar el cronograma. Como resultado, las labores del sábado se realizaron hasta las 22:00, mientras que para el domingo 15 de marzo se estableció una jornada ampliada entre las 06:00 y las 22:00.
Asimismo, el lunes se programaron trabajos desde las 06:00 hasta las 13:00 para continuar con el proceso de instalación de las estructuras metálicas.
Paralelamente, la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) coordina los planes de circulación vehicular y los cierres temporales de carriles necesarios para garantizar la seguridad tanto de los trabajadores como de los conductores que transitan por la zona.
Una intersección clave para la movilidad de Guayaquil
La avenida del Bombero se ha convertido en uno de los corredores viales más transitados del oeste de Guayaquil. De acuerdo con estimaciones municipales, cerca de 120.000 vehículos circulan diariamente por esta arteria que conecta sectores residenciales, comerciales y educativos.
Por esta razón, la intersección con la avenida Leopoldo Carrera registra frecuentes congestiones, especialmente durante las horas pico. Conductores que se movilizan entre Los Ceibos, la vía a la Costa y otros puntos del norte de la ciudad suelen enfrentar demoras significativas en sus desplazamientos.
El paso elevado busca precisamente reducir esos tiempos de traslado. Al separar los flujos de tráfico mediante una estructura elevada, los vehículos que circulen por la avenida del Bombero podrán atravesar la intersección sin detenerse. Esto permitirá descongestionar el cruce y mejorar la fluidez vehicular en toda la zona.
Antecedentes y controversias del proyecto
El proyecto del paso elevado en la avenida del Bombero no ha estado exento de polémica desde su inicio. En julio de 2025 el Ministerio del Ambiente ordenó suspender temporalmente la obra tras denuncias sobre posibles impactos ambientales en el sector.
Las autoridades ambientales señalaron que el proyecto requería una licencia ambiental debido a su nivel de impacto, lo que generó un proceso administrativo y debates entre instituciones y colectivos ciudadanos.
Posteriormente, el Municipio de Guayaquil defendió la legalidad del proyecto y aseguró que cumplía con la normativa vigente. En febrero de 2026 un tribunal negó una acción de protección que buscaba frenar la construcción, lo que permitió continuar con la ejecución de la obra.
Este fallo judicial despejó uno de los principales obstáculos legales que enfrentaba el proyecto.
Un proyecto vial con impacto urbano
La solución vial contempla la construcción de dos pasos elevados que se desarrollarán de manera sucesiva. El primero se prevé entregar en 2026 y el segundo en 2027 como parte de un plan integral de movilidad para el oeste de la ciudad.
Además del viaducto, el proyecto incluye mejoras en la infraestructura vial del sector, sistemas de iluminación eficiente y cruces seguros para peatones.
Las autoridades municipales también estiman que durante la ejecución de la obra se generarán aproximadamente 1.500 empleos directos e indirectos vinculados a la construcción y actividades complementarias.
En paralelo, el Municipio ha realizado procesos de socialización con moradores y comerciantes del sector para informar sobre los avances del proyecto y las fases de trabajo que podrían afectar temporalmente la circulación vehicular.
Qué viene en las próximas fases de la obra
Tras el montaje de las primeras vigas, la construcción continuará con el ensamblaje del resto de la estructura, la colocación del tablero del puente y posteriormente la pavimentación de la superficie de rodamiento.
También se ejecutarán trabajos complementarios como drenaje, señalización, iluminación y adecuación de accesos en los carriles laterales.
Si el cronograma se mantiene sin retrasos, el primer paso elevado podría entrar en operación durante 2026, lo que marcaría un cambio importante en la movilidad del sector de Los Ceibos y la conexión con la vía a la Costa.
Mientras tanto, la fase de montaje de vigas representa un paso determinante para consolidar la estructura del viaducto y acercar el proyecto a su etapa final.
