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El Ministerio del Trabajo de Colombia inspeccionó este jueves a Caracol Televisión en Bogotá, tras denuncias de acoso laboral y sexual, en medio de una crisis interna.
La intervención fue ejecutada por inspectores del Ministerio del Trabajo, quienes ingresaron a las instalaciones del canal para verificar las condiciones laborales y los protocolos de prevención de violencias basadas en género.
El operativo incluyó revisión documental y recorridos en las instalaciones, además de espacios de diálogo privado para trabajadores, habilitados por autoridades del Gobierno.
Las acciones se enmarcan en el cumplimiento del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que establece estándares para prevenir la violencia y el acoso en el entorno laboral.
Denuncias y posible expansión de controles
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, indicó que la cartera ha recibido denuncias similares en otros medios de comunicación, por lo que se prevé ampliar las inspecciones a más empresas del sector.
Según el funcionario, los mecanismos internos de las compañías no sustituyen la vigilancia estatal, especialmente ante hechos considerados como graves.
Además, señaló que dependiendo de los resultados de las inspecciones, podrían iniciarse procesos administrativos que deriven en sanciones.
Pronunciamiento de Caracol Televisión
La inspección se produjo horas después de que el presidente de Caracol Televisión, Gonzalo Córdoba Mallarino, se dirigiera a los trabajadores para reconocer la crisis institucional.
En su mensaje, el directivo ofreció disculpas a las víctimas de situaciones de acoso y anunció la creación de una comisión externa liderada por la jurista Catalina Botero Marino, con el objetivo de esclarecer las denuncias.
La empresa también confirmó decisiones internas como la salida de los presentadores Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego, en medio del proceso de revisión.
Investigaciones y contexto del caso
De forma paralela, la Fiscalía General de la Nación anunció la apertura de una investigación penal relacionada con los hechos denunciados, además de habilitar canales para recibir testimonios de posibles víctimas.
Organizaciones como la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) han señalado que los entornos de acoso pueden generar autocensura y afectar el ejercicio periodístico, en un contexto donde se reportan casos similares en otros medios.
Asimismo, la Defensoría del Pueblo advirtió sobre la existencia de un patrón de violencia estructural en el sector, indicando que 6 de cada 10 mujeres periodistas han sufrido agresiones de género en su entorno laboral.
Escenario en evolución
Las autoridades indicaron que la inspección permitirá recopilar testimonios y evaluar si existe un patrón reiterado de acoso o violencia laboral dentro de la organización.
El caso se mantiene en desarrollo, mientras avanzan las diligencias administrativas y judiciales para determinar responsabilidades.
Las decisiones que se adopten podrían marcar precedentes en la supervisión de condiciones laborales dentro de los medios de comunicación en Colombia.
