La madrugada de este martes 16 de diciembre de 2025 quedó marcada por la violencia en Cali, Colombia. Dos policías murieron tras un atentado con explosivos ocurrido en un sector residencial del barrio Mariano Ramos, en el oriente de la ciudad.
El ataque se produjo alrededor de las 3h40, según el reporte. Dos artefactos explosivos improvisados detonaron cuando los uniformados realizaban patrullajes preventivos en las inmediaciones del polideportivo María Isabel Urrutia, una zona de uso comunitario.
Las víctimas están identificadas como el subintendente Jorge Leonardo Gómez Ochoa y el subintendente Robert Steven Melo Londoño. Ambos resultaron gravemente heridos y los trasladaron de urgencia a la clínica Valle de Lili, en Cali. Minutos después, los médicos confirmaron sus fallecimientos. Las esquirlas de alto poder causaron lesiones letales, pese a los esfuerzos del personal sanitario por estabilizarlos.
Esto dice la Policía de Cali
El brigadier general Henry Bello, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, explicó que los agentes cumplían labores rutinarias de anticipación y prevención. La zona suele recibir ciudadanos desde tempranas horas para actividades deportivas y laborales.
Según el reporte oficial, los policías se movilizaban en una motocicleta cuando resultaron atacados en el límite entre el polideportivo y una escombrera municipal. El estallido ocurrió al paso de la patrulla. Las primeras investigaciones apuntan a un grupo armado específico. De acuerdo con el análisis técnico de los explosivos, el perfil criminal coincide con métodos utilizados por el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Por este motivo, las autoridades vinculan el atentado con el paro armado convocado por el ELN. La medida, anunciada el viernes anterior, se mantiene vigente hasta este miércoles y afecta a varias regiones del país.
Autoridades tras las pistas
El alcalde de Cali, Alejandro Éder, señaló que el modus operandi guarda similitudes con otros ataques registrados desde mayo. Sin embargo, aclaró que en los últimos meses no se habían presentado hechos atribuibles directamente al ELN en la ciudad.
“Ha sido un año difícil para Cali”, afirmó el alcalde en declaraciones radiales. Insistió en que la seguridad muestra señales de deterioro y pidió al Gobierno Nacional priorizar acciones para la región.
El paro armado del ELN es el cuarto de 2025 y el primero de alcance nacional. Según el Ministerio de Defensa, en las primeras horas se registraron cerca de 50 acciones, la mayoría relacionadas con propaganda armada. No obstante, también se contabilizó más de una decena de incidentes con explosivos. Las autoridades mantienen operativos en departamentos como Santander, Norte de Santander, La Guajira, Sucre y Chocó.
Lamentamos profundamente el deceso de nuestros compañeros, quienes prestaban sus servicios a la comunidad en la @PoliciaColombia de Cali. #S2D pic.twitter.com/TcvO7pa1jP
— Policía Metropolitana Santiago de Cali (@PoliciaCali) December 16, 2025
Temor ciudadano
Este nuevo episodio de violencia ocurre en un contexto regional especialmente tenso. La situación geopolítica ha elevado las alertas de seguridad en Colombia durante las últimas semanas.
En Cali, la respuesta institucional incluyó el anuncio de una recompensa millonaria. El secretario de Seguridad, Jairo García, confirmó hasta 200 millones de pesos (unos 50 mil dólares) por información que permita identificar a los responsables.
La recompensa apunta tanto a los autores materiales como intelectuales. García reiteró el llamado al Gobierno para fortalecer las capacidades contra los grupos armados organizados. Mientras avanzan las investigaciones, Cali lamenta la muerte de dos policías que cumplían su deber. El atentado vuelve a poner en el centro del debate la seguridad urbana y el impacto del conflicto armado.
