El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este domingo 4 de enero de 2026 desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida, que la recién designada presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, enfrentará consecuencias severas si no colabora con los intereses de Washington.
En una entrevista con la revista The Atlantic, el mandatario estadounidense señaló que, de no “hacer lo correcto”, Rodríguez podría pagar un precio superior al de Nicolás Maduro, quien fue capturado por fuerzas especiales el pasado sábado y trasladado a Nueva York.
La advertencia de Donald Trump
Durante la comunicación telefónica, Donald Trump fue enfático al referirse a la posición de la administración estadounidense frente al nuevo mando en Caracas. “Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro”, sentenció el mandatario.
Estas declaraciones surgen apenas 24 horas después de que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela y los altos mandos militares ratificaran a Rodríguez como la encargada del Ejecutivo. Esto, ante la “ausencia forzosa” del líder chavista.
Pese al tono de advertencia, Trump manifestó estar dispuesto a trabajar con el actual gobierno venezolano, siempre que este se alinee con los objetivos estratégicos de su administración.
Entre las prioridades mencionadas destaca la apertura total para la inversión estadounidense en las reservas de crudo venezolanas, consideradas las más grandes del mundo, un sector que ha permanecido restringido por años debido a sanciones y políticas de nacionalización.
El futuro político y el cambio de régimen
El presidente estadounidense no dudó en calificar la situación actual del país suramericano como un desastre humanitario y administrativo. “El país se ha ido al infierno. Es un país fallido, totalmente fallido”, afirmó Trump, justificando la intervención militar como una medida necesaria frente a lo que describió como un sistema inoperante. En sus declaraciones, subrayó que reconstruir Venezuela y ejecutar un cambio de régimen es preferible a mantener el modelo político anterior.
Por su parte, Delcy Rodríguez mantuvo el sábado un tono desafiante tras la incursión de las tropas estadounidenses. En sus primeras declaraciones como presidenta interina, sostuvo que Nicolás Maduro sigue siendo el único líder legítimo, ignorando las presiones internacionales para una transición coordinada con Washington. Esta postura es la que ha motivado la escalada en la retórica de la Casa Blanca durante las últimas horas.
Intereses estratégicos y petróleo
La administración Trump ha dejado claro que la estabilidad de Venezuela es una prioridad para la seguridad regional. Así como también para la economía energética de los Estados Unidos. La exigencia de abrir el acceso a los recursos naturales busca reconfigurar el mapa geopolítico del petróleo en el hemisferio occidental.
Mientras Maduro espera su primera audiencia en Manhattan, la presión se traslada ahora al Palacio de Miraflores. Allí, se pondrá a prueba el reconocimiento militar a Rodríguez ante las posibles sanciones individuales o acciones directas prometidas desde Mar-a-Lago.
