El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, afirmó este miércoles en Madrid, en una entrevista en RNE, que los recursos naturales de Venezuela pertenecen al pueblo venezolano, tras declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre su interés en el petróleo venezolano, y reiteró la disposición de España a facilitar una mediación para contribuir a resolver la crisis política en el país sudamericano conforme al Derecho Internacional.
Albares sostuvo que “la explotación de los recursos naturales es uno de los atributos más importantes de la soberanía de un Estado”, una afirmación que, según indicó, está respaldada por el Derecho Internacional. Las declaraciones se produjeron después de que Trump anunciara que Venezuela entregaría entre 30 y 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos tras una operación militar llevada a cabo el sábado en Caracas, según información difundida por medios internacionales.
La postura de España
El ministro evitó calificar la situación del presidente venezolano Nicolás Maduro, tras el anuncio estadounidense, y subrayó que, como jefe de la diplomacia española, no corresponde emitir calificativos. No obstante, precisó que “se produjo una acción ilegal desde el punto de vista del Derecho Internacional”, una valoración coincidente con la expresada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Estas declaraciones sitúan la posición oficial de España en un marco de respeto a la legalidad internacional y de rechazo a acciones militares unilaterales. El Ejecutivo español ha insistido en que cualquier actuación en Venezuela debe ajustarse a las normas internacionales y contar con respaldo multilateral.
Oferta de mediación y “buenos oficios”
En este contexto, Albares reiteró la oferta de los “buenos oficios” de España para facilitar una salida dialogada a la crisis. Según explicó, esta disposición fue planteada “inmediatamente” tras los hechos del sábado y está supeditada a que las partes implicadas la acepten. España, remarcó, no actuará como parte ni realizará injerencias en los asuntos internos del país.
La propuesta de mediación se dirige tanto al nuevo Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez como a la oposición venezolana, y también contempla contactos entre distintos países de la comunidad internacional. Albares recordó que el Gobierno español mantiene comunicación con representantes del oficialismo y de la oposición desde hace tiempo.
En esa línea, confirmó que el sábado habló con Edmundo González, candidato opositor en las elecciones presidenciales de 2024, a quien la oposición considera ganador de los comicios. Indicó, sin embargo, que no ha mantenido conversaciones recientes con María Corina Machado, una de las principales líderes opositoras.
Derecho Internacional y multilateralismo
El ministro advirtió que lo ocurrido en Venezuela constituye “un precedente peligroso para el orden mundial basado en reglas”. A su juicio, permitir vulneraciones del Derecho Internacional debilita el sistema multilateral y favorece la inestabilidad global.
Por ello, planteó la necesidad de impulsar una alianza mundial por el multilateralismo, al que definió como la base de las relaciones pacíficas entre Estados, comparable a la función de la democracia en el ámbito interno. Albares defendió “llamar a las cosas por su nombre” y subrayó que una agresión, una acción militar unilateral o una violación del Derecho Internacional deben ser reconocidas como tales, independientemente del actor que las lleve a cabo.
La posición española, concluyó, busca tender puentes en Iberoamérica y contribuir a una solución pacífica, negociada y democrática entre venezolanos, en consonancia con los principios que rigen la política exterior del país.
