Un rebaño de unas 50 ovejas ingresó el lunes a un supermercado de la cadena Penny en la región de Baviera, Alemania, luego de separarse de un grupo mayor, causando destrozos en productos y generando sorpresa entre clientes y empleados.
El episodio ocurrió en un comercio de Penny, cuando los animales accedieron de forma repentina al local y avanzaron por los pasillos. Según reportó el medio británico The Sun, las ovejas derribaron botellas, cajas de cereal y otros artículos dispuestos en las góndolas.
Videos difundidos en redes sociales muestran a los animales desplazándose por el supermercado como si se tratara de un corral improvisado. En una de las grabaciones, se observa a un cliente subirse a una cinta transportadora para evitar quedar rodeado por el rebaño, mientras empleados intentaban resguardar el área.
Las imágenes también evidencian residuos dejados por los animales y momentos de tensión y desconcierto entre quienes se encontraban realizando compras al momento del incidente.
Origen del rebaño y cómo ocurrió el ingreso
De acuerdo con el medio local alemán Main-Post, las ovejas se habían separado de un rebaño de aproximadamente 500 animales que era trasladado por la zona. El grupo se desvió del recorrido habitual y terminó ingresando al establecimiento.
El pastor Dieter Michler, responsable del rebaño, explicó a The Sun que una de las ovejas habría seguido a una persona que entró al supermercado con una bolsa, lo que provocó que el resto de los animales la imitara. En ese momento, el rebaño era guiado por un camino cercano al río Sinn.
Salida del supermercado y limpieza
Las ovejas permanecieron dentro del local durante unos 20 minutos. Finalmente, abandonaron el supermercado por sus propios medios, saliendo en fila a través de las puertas automáticas, según muestran las imágenes finales difundidas por medios alemanes.
Un vocero de la cadena Penny informó que el comercio pasó por una limpieza exhaustiva tras el incidente. Además, señaló que todos los productos sin envasar pasaron por una revisión para garantizar las condiciones sanitarias.
La empresa también aclaró que el pastor no debió hacerse cargo de los costos de limpieza ni de reposición de mercadería dañada, al considerar el hecho como un incidente fortuito.
Un hecho sin precedentes recientes
Aunque no se reportaron personas heridas ni daños estructurales, el inusual episodio causó asombro en los propios trabajadores del establecimiento. Las autoridades locales no informaron sobre sanciones ni intervenciones adicionales, y el hecho quedó como una anécdota llamativa ocurrida en una jornada habitual de compras.
