Diosdado Cabello, se posiciona como uno de los principales objetivos de Washington, con una recompensa activa de hasta 25 millones de dólares. Esa cifra se entregará a quien brinde información que lleve a su arresto y condena. Cabello lidera este programa de recompensas tras la operación militar estadounidense que resultó en la captura de Nicolás Maduro. Aquello se dio el 3 de enero del 2026 y también cayó su esposa Cilia Flores, en Caracas.
La captura de Maduro, por parte de fuerzas especiales de Estados Unidos, marcó un punto de inflexión entre Washington y el gobierno venezolano. A Maduro y Flores los trasladaron a Nueva York, donde comparecieron ante un tribunal federal el 5 de enero y se declararon no culpables. A ellos, Estados Unidos los investiga por cargos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas.
Diosdado Cabello enfrenta varias acusaciones en EE.UU.
En este contexto, la recompensa por Cabello, elevada a 25 millones de dólares en enero de 2025 por el Departamento de Estado estadounidense, permanece vigente. Según la Administración de Control de Drogas (DEA) y el Programa de Recompensas por Narcóticos, Cabello enfrenta varias acusaciones. Estas son: por conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y conspiración para el uso de armas en delitos relacionados con el narcotráfico.
Esta cifra lo equipara a figuras como Dawood Ibrahim, criminal internacional con una recompensa similar de 25 millones de dólares. A él se lo vincula con atentados terroristas y crimen organizado. Las acusaciones contra Cabello forman parte de un dictamen federal de 2020, actualizado en enero de 2026, que incluye a varios altos funcionarios.
Venezuela con presidenta interina
Cabello, considerado una figura clave en el control de las fuerzas de seguridad venezolanas, ha aparecido públicamente tras la operación de detención de Maduro. Cabello ha participado de actos de apoyo al gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta interina el 5 de enero. La operación estadounidense, denominada “Absolute Resolve” (Resolución absoluta), involucró ataques aéreos.
Dichos ataques se dieron para neutralizar defensas y un asalto terrestre que resultó en la extracción de Maduro sin resistencia significativa, según declaraciones oficiales. Fuentes venezolanas reportan más de 100 fallecidos en los enfrentamientos, mientras que autoridades estadounidenses confirman heridos leves en sus filas.
Proceso judicial contra Maduro continúa en Nueva York
El caso ilustra la persistencia de Washington en perseguir a la cúpula chavista por presuntos vínculos con el narcotráfico internacional. Aquello mantiene activas recompensas millonarias contra líderes como Cabello y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. El proceso judicial contra Maduro continúa en Nueva York, con audiencias pendientes.
Este desarrollo ha generado reacciones internacionales mixtas, con condenas de aliados como Rusia y Cuba, y respaldo de sectores opositores venezolanos. Las recompensas del Departamento de Estado buscan información verificable para avances en las investigaciones por narcotráfico y terrorismo.
