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Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Johns Hopkins reveló que los simios muestran comprensión de objetos imaginarios, quiénes lo investigaron, cuándo en experimentos recientes publicados en Science, dónde en un entorno controlado y por qué estos resultados cuestionan supuestos sobre la cognición animal.
Evidencia experimental en simios
La investigación, publicada en la revista científica Science, presenta resultados consistentes obtenidos a lo largo de tres experimentos controlados. En ellos, un bonobo interactuó con tazas, jarras y recipientes vacíos, respondiendo como si contuvieran jugo o uvas imaginarias.
El protagonista del estudio fue Kanzi, un bonobo de 43 años que vive en Ape Initiative, centro especializado en investigación cognitiva de primates. Kanzi ya había sido descrito en observaciones previas como capaz de responder a indicaciones verbales y participar en conductas de simulación.
Diseño de las pruebas
En el primer experimento, los investigadores colocaron dos vasos transparentes vacíos y una jarra también vacía sobre la mesa. El experimentador fingió servir jugo en ambos vasos y luego simuló vaciar uno. Cuando se preguntó a Kanzi dónde estaba el jugo, el bonobo señaló correctamente el vaso que supuestamente aún lo contenía, incluso cuando se cambiaba su posición.
Para descartar que el animal asumiera la existencia de líquido real, el segundo experimento introdujo un vaso con jugo verdadero junto a otro con jugo imaginario. En este caso, Kanzi señaló casi siempre el vaso con contenido real cuando se le preguntaba cuál prefería.
Resultados con objetos inexistentes
El tercer experimento replicó la lógica anterior utilizando uvas imaginarias. El experimentador fingió colocar una uva inexistente en uno de dos recipientes y luego vaciar uno de ellos. Nuevamente, Kanzi indicó la ubicación correcta del objeto imaginario la mayoría de las veces.
Según los autores, Kanzi no respondió al azar y sus elecciones fueron coherentes a lo largo de las pruebas, lo que sugiere la capacidad de representar mentalmente objetos que no están físicamente presentes.
Implicaciones científicas
El estudio fue dirigido por Christopher Krupenye, profesor del Departamento de Ciencias Psicológicas y Cerebrales de Johns Hopkins, y Amalia Bastos, actualmente profesora en la Universidad de St. Andrews. Ambos investigadores señalan que esta capacidad podría remontarse a entre 6 y 9 millones de años, hasta los ancestros comunes de humanos y simios.
El trabajo se suma a otros hitos en el estudio del comportamiento animal, como los descubrimientos de Jane Goodall sobre el uso de herramientas por chimpancés, que modificaron definiciones previas sobre la singularidad humana.
Los autores concluyen que los hallazgos abren nuevas líneas de investigación para determinar si otros simios u animales también pueden participar en juegos de simulación o comprender entidades imaginarias en contextos controlados.
