La construcción del paso elevado en la intersección de la avenida del Bombero y la avenida Leopoldo Carrera, en el sector de Los Ceibos, entra en una nueva fase constructiva con el inicio del montaje de vigas, una etapa clave dentro de este proyecto de infraestructura vial que busca mejorar la movilidad en el oeste de Guayaquil.
Las autoridades municipales informaron que esta fase implica la instalación de piezas estructurales de gran tamaño que permitirán sostener el tablero del paso elevado, es decir, la superficie por la cual circularán los vehículos una vez concluida la obra. Con ello, el proyecto comienza a tomar forma visible para los conductores que transitan diariamente por este corredor estratégico de la ciudad.
Como parte de los trabajos, desde el sábado 14 hasta el lunes 16 de marzo se ejecutarán cierres nocturnos parciales en la avenida del Bombero. Durante ese periodo se restringirá la circulación en dos carriles centrales adicionales entre las 21:00 y las 05:00, mientras que en horario diurno el tránsito se mantendrá habilitado con normalidad.
La Autoridad de Tránsito y Movilidad de Guayaquil coordinará los desvíos y el plan de movilidad durante las noches en que se realicen los trabajos. Además, agentes de tránsito estarán desplegados en el sector para orientar a los conductores y evitar congestiones vehiculares.
Una fase clave en la estructura del puente
El montaje de vigas representa uno de los hitos más importantes dentro del proceso constructivo de un paso elevado. Estas estructuras se colocan sobre las columnas o pilas previamente construidas y forman la base del tablero que sostendrá la calzada.
Según información técnica del proyecto, el viaducto tendrá una longitud aproximada de 280 metros y contará con varios tramos estructurales sostenidos por pilas intermedias y estribos en ambos extremos. Cada tramo se diseñó para soportar el peso del tránsito vehicular constante que caracteriza a esta zona de la ciudad.
En esta primera etapa del montaje se instalarán las vigas correspondientes al tramo central del paso elevado, justamente sobre la intersección principal de las avenidas del Bombero y Leopoldo Carrera. Posteriormente, en una fase siguiente, se colocarán las vigas laterales que completarán la estructura total del puente.
La ejecución de esta fase requiere maquinaria pesada, grúas de gran capacidad y personal especializado. Debido al tamaño y peso de las vigas, las labores se realizan durante la noche para reducir el impacto en el tráfico diario y minimizar riesgos en una zona de alto flujo vehicular.
Movilidad en una de las intersecciones más transitadas
El proyecto se desarrolla en uno de los puntos con mayor circulación vehicular del oeste de Guayaquil. Se estima que cerca de 120.000 vehículos circulan diariamente por la intersección entre la avenida del Bombero y la avenida Leopoldo Carrera.
Esta congestión se debe principalmente a que la avenida del Bombero funciona como un eje estratégico que conecta urbanizaciones, centros comerciales, instituciones educativas y vías principales de acceso a la ciudad.
Además, esta arteria sirve como corredor de conexión entre la zona residencial de Los Ceibos y la Vía a la Costa, una de las rutas con mayor crecimiento urbano en los últimos años.
Según el Municipio con la construcción del paso elevado se busca eliminar los tiempos de espera en los semáforos de la intersección, permitiendo un flujo continuo de vehículos y reduciendo significativamente los tiempos de traslado para miles de conductores que utilizan esta ruta cada día.
Un proyecto de USD 14,7 millones
La construcción de esta solución vial forma parte del programa de infraestructura urbana impulsado por el Municipio de Guayaquil con financiamiento internacional. La inversión total supera los USD 14,7 millones, con financiamiento parcial del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
El proyecto contempla la construcción de dos pasos elevados gemelos, uno por cada sentido de circulación de la avenida del Bombero. Además, incluirá obras complementarias destinadas a mejorar la seguridad y el ordenamiento del tránsito en el sector.
Entre estas obras se encuentran un cruce peatonal seguro, señalización moderna y un sistema de iluminación de alta eficiencia que reforzará la visibilidad nocturna y la seguridad vial.
Asimismo, durante la ejecución del proyecto se prevé la generación de aproximadamente 1.500 empleos directos e indirectos, lo que contribuye también a la dinamización económica del sector.

Avance de la obra y antecedentes del proyecto
Actualmente la construcción registra un avance aproximado del 23%, tras varios meses de trabajos que incluyeron inicialmente la fase de cimentación y construcción de pilotes estructurales.
En etapas anteriores, el proyecto contempló la instalación de estructuras metálicas y camisas para pilotes que permitieron estabilizar el terreno durante las perforaciones profundas necesarias para soportar el puente.
El inicio de la obra se remonta a 2024 como parte de un plan municipal orientado a mejorar la movilidad en sectores con alta congestión vehicular. El crecimiento del parque automotor en Guayaquil y la expansión urbana hacia la Vía a la Costa han incrementado la presión sobre esta intersección estratégica.
Sin embargo, el proyecto también enfrentó momentos de controversia. En julio de 2025 el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica dispuso la suspensión temporal de los trabajos tras denuncias ciudadanas por posibles impactos ambientales, lo que abrió un proceso administrativo sobre los permisos del proyecto.
A pesar de esos episodios, el Municipio de Guayaquil defendió la legalidad del proceso y posteriormente continuó con el desarrollo de la obra tras los análisis correspondientes.
Expectativa entre conductores y moradores
Entre los usuarios frecuentes de esta vía existe expectativa por los beneficios que podría generar la obra una vez que entre en funcionamiento.
Conductores que utilizan diariamente este corredor aseguran que los tiempos de traslado suelen incrementarse durante las horas pico, especialmente en las mañanas y al final de la tarde.
El taxista Manuel mero, con dos décadas de experiencia conduciendo en la ciudad, considera que la obra será positiva para mejorar la movilidad. “Esta es una buena obra, nos ayuda muchísimo a movilizarnos hacia otros sitios”, comentó.
Impacto en la movilidad futura de Guayaquil
Las autoridades municipales sostienen que la nueva infraestructura permitirá reorganizar el tránsito en el oeste de Guayaquil y facilitar el desplazamiento entre zonas residenciales, comerciales y educativas.
Una vez finalizada la obra, los vehículos que circulen por la avenida del Bombero podrán atravesar la intersección sin detenerse, mientras que el tráfico local continuará utilizando la avenida Leopoldo Carrera.
Esta configuración permitirá separar flujos vehiculares y reducir conflictos entre movimientos de giro, uno de los principales factores que generan congestión en la zona.
Además, la intervención forma parte de una estrategia más amplia orientada a modernizar la red vial de la ciudad y mejorar la conectividad entre sectores que han experimentado un crecimiento urbano acelerado.
