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El Gobierno de Ecuador declaró emergencia nacional por lluvias la medianoche del 12 de marzo de 2026, tras reportes de daños en 24 provincias, 190 cantones y 590 parroquias, según la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. La medida busca fortalecer la respuesta estatal ante víctimas, destrucción de viviendas, afectaciones en infraestructura pública y eventos climáticos recurrentes.
Impacto de la temporada lluviosa en Ecuador
La temporada lluviosa ha provocado graves afectaciones humanas y materiales en el país. Los registros oficiales indican 11 fallecidos, en su mayoría por derrumbes, además de 24 personas heridas y 3.752 damnificadas. Los reportes también detallan daños en infraestructura y servicios públicos. Hasta el momento se contabilizan 82 viviendas destruidas, 844 unidades educativas con afectaciones funcionales, 31 centros de salud afectados y 19 puentes colapsados.
Además, se reportan 35 kilómetros de carreteras dañadas, lo que genera dificultades en la movilidad y en el acceso a varias comunidades del territorio nacional. Según el Informe de Situación Nacional Sitrep Nº 49, entre el 1 de enero y el 12 de marzo de 2026 se registraron 1.662 eventos adversos relacionados con lluvias en Ecuador.
Los datos oficiales muestran que las inundaciones representan el 37,85 % de los eventos y los deslizamientos el 36,82 %, seguidos por lluvias intensas, erosión hídrica, hundimientos y aluviones.
Afectaciones en todo el territorio
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos informó que los eventos climáticos afectan a todas las provincias del país. El informe señala que el impacto se registra en el 100 % de las provincias y el 85,58 % de los cantones, lo que refleja la magnitud de la situación en Ecuador.
La institución también informó que se han activado 17 COE provinciales y 82 cantonales, además de 17 declaratorias de emergencia local para atender los eventos climáticos. En el documento oficial, firmado por la secretaria nacional de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, se advierte la dimensión del problema.
“La afectación se ha extendido de manera generalizada en el territorio, registrándose impactos en el 100 % de las provincias y en el 85,58 % de los cantones, con consecuencias significativas sobre la población, viviendas e infraestructura crítica”.
Medidas dispuestas con la declaratoria
La resolución SNGR-48-2026 amplía una medida previa emitida el 27 de febrero, cuando se declaró emergencia regional en ocho provincias del país. Con la nueva resolución, la declaratoria se aplica a todo el territorio nacional durante 60 días. Entre las acciones principales se dispone la activación de todas las entidades públicas en los territorios afectados, con el objetivo de fortalecer la respuesta institucional frente a los daños.
También se ordena a los Comités de Operaciones de Emergencia cantonales y provinciales priorizar acciones de prevención y respuesta ante riesgos. Estas acciones incluyen alerta temprana a la población, evacuaciones en zonas de riesgo, despliegue de equipos de primera respuesta y evaluación de necesidades. Además, se establece la implementación de alojamientos temporales y asistencia humanitaria para personas afectadas y damnificadas.
Coordinación institucional y cooperación internacional
La resolución también dispone que los Gobiernos Autónomos Descentralizados cantonales y provinciales refuercen su capacidad de respuesta dentro de sus competencias. Las autoridades locales deberán ejecutar acciones orientadas a proteger la vida de las personas, así como la infraestructura, bienes y servicios públicos.
Por otro lado, la Dirección de Monitoreo de Eventos Adversos mantendrá seguimiento permanente de la evolución de los eventos climáticos. La medida incluye coordinación con institutos técnicos científicos para generar información actualizada que permita tomar decisiones oportunas. Finalmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana deberá gestionar mecanismos de cooperación internacional para apoyar la atención de la situación generada por la temporada lluviosa.
