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El asesinato del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido en 2024 en Bogotá, habría sido ordenado por la Segunda Marquetalia, según el testimonio de un condenado por el crimen, revelado este sábado por la revista Semana.
De acuerdo con la información publicada, Simeón Pérez Marroquín, alias El Viejo, quien fue condenado a 22 años y cuatro meses de prisión, aseguró que la orden del magnicidio provino de la Segunda Marquetalia, una estructura armada ilegal disidente de las antiguas FARC.
Según su declaración ante la Fiscalía, el crimen fue coordinado con apoyo de otros integrantes del grupo. Pérez Marroquín afirmó que la orden directa fue impartida por alias Zarco Aldinever, presunto integrante de esa organización.
El testimonio coincide con la principal hipótesis que había sido planteada previamente por la Policía colombiana, que en octubre de 2024 ya señalaba a esta disidencia como posible responsable intelectual del ataque.
Detalles del atentado contra Miguel Uribe Turbay
Miguel Uribe Turbay, de 39 años, fue atacado el 7 de junio de 2024 durante un mitin político en el barrio Modelia, en Bogotá. El político recibió dos disparos en la cabeza, lo que obligó a su traslado inmediato a una clínica.
Tras permanecer más de dos meses hospitalizado, el senador falleció el 11 de agosto de 2024, según reportes oficiales. El hecho generó reacciones en distintos sectores políticos del país.
Uribe Turbay era miembro del partido Centro Democrático, organización de oposición en Colombia.
Investigación y red criminal
El testimonio recogido también menciona que el plan criminal habría involucrado pagos por aproximadamente 1.000 millones de pesos colombianos (unos USD 250 000) para ejecutar el asesinato. Además, se habrían destinado 600 millones de pesos adicionales para posibles sobornos o acciones destinadas a impedir el esclarecimiento del caso.
Pérez Marroquín indicó que fue contactado por Kendry Téllez Álvarez, alias Yako, un exintegrante de las FARC que habría retomado las armas y se vinculó a la Segunda Marquetalia. Según su versión, la planificación del crimen incluyó reuniones en zonas fronterizas como Cúcuta.
De acuerdo con la Fiscalía, el condenado delegó parte de la ejecución a otros implicados, entre ellos Elder José Arteaga Hernández, alias Chipi, quien habría participado en el seguimiento a la víctima y en la coordinación logística del atentado.
Avances judiciales
Por este caso, las autoridades han reportado la captura de nueve personas, de las cuales cuatro ya han sido condenadas, incluido el adolescente señalado como autor material de los disparos.
Las investigaciones continúan para determinar la totalidad de responsabilidades y esclarecer la cadena de mando dentro de la estructura criminal.
El caso del asesinato de Miguel Uribe Turbay se mantiene como uno de los procesos judiciales más relevantes en Colombia en materia de seguridad política y actuación de grupos armados ilegales.
