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Cada año, miles de trabajadores en Ecuador reciben el pago de utilidades entre marzo y abril. Este ingreso adicional, que corresponde a la distribución de ganancias de las empresas, suele destinarse al consumo inmediato.
Sin embargo, el economista Ricardo Menéndez advierte que una mala gestión de este dinero puede afectar la estabilidad financiera del hogar. Por ello, recomienda identificar errores comunes y aplicar estrategias de planificación.
Gasto impulsivo, uno de los errores más frecuentes
El uso inmediato de las utilidades en compras no planificadas constituye una de las principales fallas. Electrodomésticos, ropa o viajes suelen absorber gran parte del dinero sin responder a necesidades prioritarias, indica el economista.
Este comportamiento, asociado al consumo impulsivo, limita la posibilidad de fortalecer la economía familiar a mediano y largo plazo. Ante esta situación, Menéndez sugiere elaborar una lista de prioridades antes de recibir el pago para evitar decisiones apresuradas.
Falta de planificación financiera
Otro error recurrente es no definir un plan claro para distribuir las utilidades. La ausencia de un presupuesto provoca que el dinero se diluya rápidamente en gastos cotidianos.
La planificación financiera permite asignar porcentajes a ahorro, inversión y consumo. Esta práctica mejora el control del dinero y reduce el riesgo de endeudamiento posterior.
No priorizar el pago de deudas
Destinar las utilidades a gastos secundarios en lugar de reducir deudas es una decisión que puede generar consecuencias económicas, aclara Menéndez. Intereses acumulados en tarjetas de crédito o préstamos incrementan la carga financiera mensual.
Por ello, el economista recomienda utilizar parte de este ingreso para cancelar obligaciones pendientes, especialmente aquellas con tasas de interés elevadas. Esta acción mejora el historial crediticio y libera ingresos futuros.
Ausencia de ahorro o fondo de emergencia
La falta de ahorro es otro de los errores más comunes en el manejo de utilidades. “Muchos hogares no destinan recursos a un fondo de emergencia, lo que los deja vulnerables ante imprevistos como enfermedades o pérdida de empleo”, menciona.
Crear un fondo equivalente a tres o seis meses de gastos básicos es una de las principales recomendaciones. Este respaldo económico permite enfrentar situaciones inesperadas sin recurrir a endeudamiento.
Inversiones sin información previa
Algunas personas optan por invertir sus utilidades sin contar con conocimientos financieros básicos. Esto puede derivar en pérdidas o en la elección de opciones poco seguras.
Antes de invertir, se recomienda analizar riesgos, rendimientos y plazos. También es clave acudir a fuentes confiables o asesoría especializada para tomar decisiones informadas.
Claves para un uso responsable de las utilidades
Para evitar estos errores, Menéndez sugiere aplicar una distribución equilibrada del dinero. Un enfoque común consiste en dividir las utilidades entre ahorro, pago de deudas e inversión, dejando un porcentaje para gastos personales.
Además, el uso de herramientas como presupuestos familiares o aplicaciones de control financiero facilita la administración del ingreso. La educación financiera también juega un papel fundamental para mejorar la toma de decisiones.
