En entrevista con Noticias Manavisión, el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, abordó el estado de los principales proyectos que el Gobierno ejecuta en Manabí. Durante el diálogo, el funcionario explicó los avances de la Plaza Memorial San Gregorio en Portoviejo, así como el progreso de los puentes Quimís y Lodana, obras consideradas estratégicas para mejorar la conectividad vial en la provincia.
Luque también se refirió a los planes de rehabilitación de varias carreteras estatales, entre ellas los tramos Portoviejo-Montecristi, Montecristi-La Cadena y Rocafuerte-Bahía, además de los estudios para intervenir en sectores críticos como San Plácido-Pichincha.
El ministro destacó que parte del trabajo del Gobierno se ha enfocado en estructurar proyectos, conseguir financiamiento y ejecutar obras que, según indicó, no contaban con planificación previa. Asimismo, habló sobre programas de vivienda y las acciones que se realizan en el país para atender a familias vulnerables.
¿Cuál es el avance que registra la construcción de la Plaza Memorial San Gregorio de Portoviejo?
Es una obra sumamente importante. Reactivamos la reconstrucción de Manabí y Esmeraldas con proyectos relevantes, entre ellos la plaza San Gregorio en Portoviejo, que mañana (jueves, 9 de abril de 2026) estaremos visitando junto al presidente Daniel Noboa. Actualmente se reporta un avance físico del 36 %. Sin embargo, estaremos en el sitio para constatar estos avances, identificar posibles nudos críticos y resolverlos para que esta importante obra pueda estar lista en octubre.
En cuanto a la ejecución de los puentes Quimís y Lodana, ¿cuál es el avance de cada uno?
Bueno, Quimís y Lodana han tenido un problema relacionado con la provisión de asfalto, que ha retrasado toda la obra pública a nivel del país. Pero, más allá de eso, tenemos avances significativos: cerca del 54 % y 45 % en Quimís y Lodana, respectivamente.
Nosotros esperábamos tener el puente Quimís para julio de este año y el puente Lodana para agosto de este año. Una de las cosas importantes, por ejemplo, en el puente de Lodana, es que hubo ciertas afectaciones y demoras debido al tema de las expropiaciones.
Son dos puentes sumamente importantes: uno que conecta Santa Ana y Portoviejo, y otro que está en la Montecristi-La Cadena, que es la vía que une Manta y Portoviejo con Guayaquil. Es un puente que estuvo olvidado por mucho tiempo y en el que ahora, en este gobierno, se ha decidido invertir cerca de 7 y 8 millones de dólares por cada estructura. Ambos puentes están en plena ejecución y se prevé que este año sean entregados para el uso de la ciudadanía.
Ministro, ya se anunció la intervención del tramo Portoviejo-Montecristi. ¿En qué consistirán los trabajos y cuánto se invertirá en esta obra?
Son cerca de 1,6 millones de dólares que van al bacheo, a la rehabilitación funcional del pavimento y a la señalización horizontal y vertical necesaria. Pero, aparte de eso, en este año vamos a sumar 4 millones de dólares para la rehabilitación integral de lo que es la Manta-Colisa, la circunvalación de Manta, que es una vía sumamente importante.
Es competencia del Ministerio de Infraestructura y Transporte, por donde pasan muchos usuarios día a día en Manta, y que tiene temas de señalización horizontal y vertical que deben ser mejorados. Aparte, vamos a postular el cuarto puente que es necesario; ese sí estaría posiblemente para el próximo año.
En el tramo Portoviejo-Montecristi, ¿cuál es el plazo de ejecución?
Son cerca de tres meses en los que vamos a ejecutar ese proyecto. Es una rehabilitación funcional; como le digo, eso es rehabilitar el pavimento actual a condiciones como nuevas y, aparte, la señalización horizontal y vertical.
¿En esta vía habrá peaje próximamente?
Sí, va a haber peaje, pero no en el corto plazo. Es un proyecto que se está integrando para que sea free flow (flujo libre), es decir, para que con el proyecto de la tercera placa de la Agencia Nacional de Tránsito, que va a salir en el tercer trimestre de este año, podamos integrar pórticos y que no haya que parar a pagar en una caseta, sino que con la tercera placa se pueda cobrar.
Ese peaje también será integrado a la Montecristi-La Cadena y Manta-Quevedo, que son dos de las vías que están en Alianzas Público-Privadas (APP). No obstante en Montecristi-La Cadena ya se está planteando una inversión que arrancaría aproximadamente en junio o julio de este año de 15 millones de dólares para rehabilitar esa vía, así como 7 millones y medio para el tramo de la vía de Rocafuerte hasta Bahía de Caráquez.
En el tema de concesiones, ¿cómo avanza ese proceso?
En el paquete de concesiones tenemos lo que es Montecristi-La Cadena y Manta-Quevedo. En Montecristi-La Cadena se va a incorporar el tramo de Portoviejo-Manta, que fue, digamos, quitado de la delegación de la Prefectura.
En la vía Manta-Quevedo hay un tramo crítico entre San Plácido y Pichincha. ¿Qué proyecto hay allí?
Estamos haciendo los estudios para poder intervenir en esa parte, pero dentro de las priorizaciones que hemos tenido, en este momento, con obra pública tradicional, hemos planteado que en este mismo año, en el tercer trimestre, es decir, entre junio y septiembre, se arranquen las obras que hoy son prioritarias para la provincia, que son Montecristi-La Cadena y también Rocafuerte-Bahía.
Hace meses se anunció una inversión de 500 mil dólares para trabajos en tres carreteras. ¿Qué alcance tiene?
Sí, esos trabajos son parte del Plan de Conservación Vial y son necesarios para ir rehabilitando y arreglando ciertos trabajos menores. El Plan de Conservación Vial tiene un alcance restringido-técnico y, aparte, evidentemente, mientras hacíamos eso —que es atender emergencias—, que no necesariamente en monto significan lo que necesita la provincia, en paralelo se iban trabajando en estudios para ejecutar los proyectos que realmente son necesarios.
Por ejemplo, Manta-Portoviejo, con 1,6 millones de dólares; 15 millones de dólares en Montecristi-La Cadena; 7 millones y medio en Rocafuerte-Bahía; y también los recursos que sean necesarios como resultado del estudio que se tiene que hacer para la San Plácido-Pichincha.
La vía Pedernales-Cojimíes también está dentro del proyecto de concesiones en el Viceministerio de Alianzas Público-Privadas y Delegaciones. Manabí es la provincia más grande del país, una de las más extensas y también la que más red vial estatal tiene. Tiene cerca de mil kilómetros de red vial estatal.
En estos dos años ya tenemos vías intervenidas, como la entrada a Manta, que fue ejecutada por nosotros con una inversión de cerca de 18 millones de dólares. El resto lo hemos tenido que venir haciendo entre desarrollar la ingeniería, buscar el financiamiento y ejecutar la obra.
Sobre el terremoto y las familias que aún esperan vivienda, ¿qué acciones se ejecutan?
En vivienda tenemos algunos programas habitacionales. Evidentemente, están Casa 100, casas cien por ciento subsidiadas, un proyecto que tenemos en donde el Estado construye directamente la vivienda para gente que cumple con mayor vulnerabilidad, que es un registro social menor a 29.
Entonces, ahorita la disposición es a nivel nacional, no solo Manabí. Entiendo la urgencia de Manabí y empatizo con las familias afectadas por el terremoto y, evidentemente, es una prioridad para nosotros poderlas atender. Pero, a nivel nacional, lo que estamos haciendo es un registro masivo para que las personas puedan calificarse como potenciales beneficiarios, no solo para nosotros poder construir casas y entregarlas, sino para que, con la reciente ley económica urgente que fue aprobada por la Asamblea, impulsada por el gobierno del presidente Daniel Noboa, pueda el sector privado sumarse a la iniciativa de donar viviendas o hacer construcción de vivienda social.
¿Cómo funcionan los programas Credicasa y Miti-Miti?
Lo primero que la ciudadanía tiene que saber es que son productos financieros en donde el Estado subsidia el valor de la tasa de financiamiento a plazos muy holgados. Lo que resulta es que el usuario que está pagando su casa termina pagando lo equivalente a un arrendamiento, o un poco más o, en ciertos casos, incluso menos. Eso ya le da su vivienda digna, su propia casa.
En Credicasa son viviendas hasta 65 mil dólares, con ingresos familiares menores a 1.500 dólares; y en Miti-Miti son ingresos familiares menores a 3.000 dólares y el abanico de casas parte desde 30 mil dólares hasta 107 mil dólares.
A nivel nacional, ¿cómo ha sido la acogida de estos programas?
Desde que nosotros estamos fusionados como Ministerio de Infraestructura y Transporte y asumimos el exministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda, hemos casi que duplicado el rendimiento de casas y las colocaciones de viviendas. Aparte, hemos duplicado las promesas de compraventa; en muchos casos, las absorciones de los proyectos inmobiliarios se han hasta cuatriplicado.
El alcalde de Pedernales ha señalado que el proyecto de alcantarillado sanitario para el cantón nunca se concretó en gobiernos anteriores. ¿Se ha evaluado en este gobierno atender esa necesidad?
Mire, nosotros tenemos fondos de la reconstrucción que son cerca de 107 millones de dólares.
¿Esos recursos aún están disponibles?
No, eso es lo que quedaba cuando nosotros entramos. Nosotros hemos venido priorizando proyectos que hacen que esa cuenta vaya bajando. Con el agua potable de las parroquias de Tosagua, Bahía de Caráquez y San Vicente, que es un proyecto de cerca de 12 a 14 millones de dólares, y el mercado de Jipijapa, nos queda un saldo de 7 millones de dólares.
Evidentemente, el alcantarillado de Pedernales y otras obras prioritarias que han sido postuladas están en análisis técnicos para poder ver si es viable construirlas y, si no alcanzan los fondos de la reconstrucción, buscar alguna fuente de financiamiento adicional.
Ministro, usted ha mencionado que encontraron varias deudas y falta de planificación en obra pública. ¿Qué situación heredaron y qué se necesita para poder ejecutar estos proyectos?
Nosotros hemos cogido un ministerio que tenía varias deudas con la provincia, varias deudas con el país. En obra pública uno necesita documentos para empezar una obra; esos documentos normalmente contemplan los trabajos que hay que ejecutar. También se necesita financiamiento.
Existe la voluntad política, pero con voluntad política no se paga asfalto, no se paga base, no se paga subbase, no se paga material pétreo ni letreros para señalizar.
En este caso, nosotros hemos hecho toda la ingeniería y hemos conseguido el financiamiento, y este año se van a ver resultados importantes en vías que son prioritarias. Los 1.200 kilómetros de la red vial estatal van a ser intervenidos este año en Manabí, no necesariamente, pero estamos empezando con las obras prioritarias y vamos a seguir trabajando y haciendo los proyectos para, cuando se dispongan de los recursos, poder intervenirlos en Manabí.
No solo que no hubo interés, sino que ni siquiera hubo el interés de dejar proyectos listos para cuando haya recursos. No había financiamiento ni proyectos listos, entonces es empezar en negativo prácticamente; ni siquiera le podría decir que empezar en cero. Pero hemos hecho avances.
Entramos con la entrada a Manta, que fue una de las primeras obras que arrancamos. Reactivamos rápidamente lo que es el Comité de la Reconstrucción con obras que estaban diseñadas, pero que no estaban priorizadas. Les daba miedo firmar en el Comité de la Reconstrucción y no priorizaban obras que eran necesarias para esta provincia y la hermana provincia de Esmeraldas. En ese sentido, nosotros hemos actuado rápidamente y hoy también estamos interviniendo en el resto de la red vial estatal.
