Descubren que Theia, el planeta que creó la luna, nació más cerca del sol que la propia tierra

Descubren que Theia, el planeta que creó la luna, nació más cerca del sol que la propia tierra


Un equipo internacional liderado por investigadores del Instituto Max Planck de Investigación del Sistema Solar (Alemania) y la Universidad de Chicago (EE.UU.) publicó un hallazgo que redefine el origen de Theia. Este es el protoplaneta del tamaño de Marte que impactó la Tierra hace 4.500 millones de años y dio origen a la Luna. Mediante el análisis de isótopos de hierro en rocas lunares y terrestres, los científicos demostraron que Theia se formó en el Sistema Solar interior. Probablemente más cerca del Sol que la proto-Tierra.

 

El trabajo, firmado como primer autor por Timo Hopp y con Thorsten Kleine (director del Departamento de Cosmoquímica del Max Planck) como coautor principal, utilizó mediciones de altísima precisión de la relación isotópica en muestras del manto terrestre y en rocas lunares traídas por las misiones Apolo entre 1969 y 1972.

Estos isótopos de hierro funcionan como marcadores de la distancia al Sol en la que se condensó originalmente el material planetario. Cuanto más cerca del astro rey, mayor enriquecimiento en isótopos pesados debido a procesos de fotoevaporación en la nebulosa solar primitiva.

Los resultados de la investigación

Los resultados mostraron que tanto la Tierra como la Luna presentan proporciones de isótopos de hierro prácticamente idénticas a las de los meteoritos no carbonáceos (NC). Este es un grupo de rocas espaciales que se formaron exclusivamente en el Sistema Solar interior.

Esta coincidencia elimina la posibilidad de que Theia proviniera de regiones más externas. Una de ellas la zona de los asteroides carbonáceos (CC) o más allá de Júpiter, hipótesis que habían dominado varios modelos durante las últimas décadas.

Al combinar los nuevos datos de hierro con registros isotópicos ya publicados de cromo, molibdeno, níquel, rutenio, titanio y circonio, los investigadores realizaron cálculos de balance de masa y modelado inverso. El escenario más consistente indica que el 90-100 % del material constituyente de la Tierra y prácticamente la totalidad del material de Theia se originó en el Sistema Solar interior. El dato más sorprendente es que Theia incorporó material formado aún más cerca del Sol que la proto-Tierra.

Los cuerpos de la tierra

Según los autores, esto convierte a ambos cuerpos en “vecinos” que crecieron casi en la misma región del disco protoplanetario. Con ello, se contradicen modelos clásicos que proponían migraciones de larga distancia antes del impacto gigante. “La composición de un cuerpo archiva toda su historia de formación, incluido su lugar de origen”, explicó Thorsten Kleine en el comunicado oficial del Instituto Max Planck.

El estudio también aclara por qué las composiciones isotópicas de la Tierra y la Luna son tan similares: el impacto gigante mezcló de forma casi completa los mantos de ambos cuerpos, borrando diferencias mayores pero dejando rastros sutiles que ahora permiten reconstruir la posición original de Theia.

Los investigadores subrayan que, aunque el escenario es robusto, aún se necesitan nuevas muestras lunares de regiones no exploradas (especialmente del hemisferio oculto y los polos) para confirmar definitivamente el modelo. Misiones como las chinas Chang’e o las futuras Artemis de la NASA serán clave en los próximos años.

Contexto histórico del descubrimiento

La hipótesis del gran impacto fue propuesta en 1975 por William Hartmann y Donald Davis, y consolidada en los años 80. Durante décadas se asumió que Theia podía ser un cuerpo migratorio similar a los asteroides carbonáceos. Estudios isotópicos previos (especialmente de oxígeno y titanio) ya habían descartado parcialmente esa idea. Pero la falta de datos precisos sobre elementos siderófilos como el hierro impedía cerrar el debate.

El trabajo publicado en Science Advances (vol. 11, número 45, 7 de noviembre de 2025) resuelve esa pieza faltante y establece el origen definitivamente en el Sistema Solar interior. (27)

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