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Ecuador y Estados Unidos concluyeron ayer las negociaciones para cerrar un acuerdo comercial recíproco que esperan que se firme en las “próximas semanas”, un pacto que supondría un paso significativo en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales.
“Este acuerdo representa una nueva plataforma para promover la prosperidad; su pronta entrada en vigor ayudará a expandir y diversificar el comercio bilateral y la inversión para beneficio mutuo de ambos países y sus pueblos”, señaló el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, en un comunicado.
Presidente de Ecuador celebra avance de negociación
Por su parte, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, celebró el compromiso alcanzado, asegurando que su Ejecutivo ha negociado este pacto –al igual que en todos los acuerdos comerciales– sobre la base de un principio prioritario: “Que quienes trabajan, producen y quieren salir adelante tengan oportunidades que antes no existían“. “Así levantamos un país”, añadió en una publicación en redes sociales.
En la misma línea, el mandatario recalcó que este fundamento no solo rige en lo económico, sino también en términos de seguridad, sobre todo en lo que a la “guerra” contra el narcotráfico y la minería ilegal respecta. “Voy a proteger al Ecuador con decisiones, alianzas y resultados”, sentenció.
Por otro lado, la Administración Trump y el Gobierno liderado por Noboa llegaron también a un acuerdo para el traslado “digno, seguro y temporal” de ciudadanos de terceros países a territorio ecuatoriano que hayan pedido asilo.Ecuador y Estados Unidos cerraron las negociaciones de un acuerdo comercial recíproco y pactaron el traslado temporal de solicitantes de asilo.
Estados Unidos intercederá en conflicto arancelario
El Gobierno de Estados Unidos se ha mostrado cercano al de Ecuador, llegando a interceder en el conflicto arancelario que mantiene el Ejecutivo de Daniel Noboa con Colombia.
La disputa se originó cuando el presidente Noboa impuso una “tasa de seguridad” del 30% a las importaciones colombianas, argumentando la falta de cooperación de Bogotá en la lucha contra el narcotráfico fronterizo.
Como represalia, el gobierno de Gustavo Petro aplicó aranceles recíprocos del 30% a productos ecuatorianos y suspendió indefinidamente la exportación de electricidad hacia Ecuador, agravando la crisis energética de este último.
La situación dio un giro diplomático tras la reciente reunión en Washington entre Petro y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario estadounidense ofreció actuar como mediador en el conflicto, comprometiéndose a dialogar con Noboa para buscar una salida negociada.
Actualmente, las cancillerías de ambos países han iniciado mesas de diálogo en Panamá para desescalar la tensión comercial.
