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El viceministro de Electricidad, Javier Medina, descartó que existan fallas en el sistema eléctrico relacionadas con el embalse Mazar. Se encuentra ubicada entre las provincias de Azuay y Cañar.
Medina explicó que el país atraviesa la fase final del periodo de estiaje, caracterizado por la reducción significativa de lluvias en la zona nororiental, y que el uso del embalse forma parte de la gestión operativa normal del sistema hidroeléctrico.
Según información oficial del Ministerio de Ambiente y Energía, el objetivo es mantener niveles óptimos en el embalse mediante un manejo planificado y responsable del recurso hídrico. El nivel actual se encuentra aproximadamente 1,70 metros por debajo del máximo de 2.153 metros sobre el nivel del mar, condición que “no representa una situación crítica”, sino una “condición operativa prevista dentro de los márgenes normales”.
Gestión controlada y medida preventiva
De acuerdo con diario El Universo, la reducción se ha realizado de manera controlada como medida preventiva ante la próxima temporada lluviosa. De esta forma se genera espacio para almacenar mejor las precipitaciones esperadas en las próximas semanas y se asegura la continuidad del servicio eléctrico.
“No estamos frente a una falla del sistema, sino ante una gestión técnica planificada, que busca asegurar la continuidad del servicio eléctrico y optimizar el aprovechamiento del recurso hídrico en función de los ciclos naturales”, resumió el viceministro Medina.
Origen de las inquietudes ciudadanas
Las inquietudes sobre el estado del embalse surgieron tras la reducción sostenida del caudal de agua observada en los últimos días.
Este escenario coincidió con un oficio emitido por el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) el 17 de marzo de 2026. Esto, mediante el cual se solicitó al sector privado encender sus generadores para autoabastecerse de energía en horarios específicos: de lunes a viernes entre las 09h00 y 23h00, y fines de semana y feriados de 18:00 a 22:00.
El documento del Cenace justificó la medida por “la reducción sostenida de los aportes hídricos, así como la concurrencia de múltiples contingencias no programadas en el parque de generación”. La disposición se mantendrá vigente hasta que el Cenace indique lo contrario.
Confirmación oficial ante rumores
El viceministro Medina insistió en que la utilización del embalse Mazar responde exclusivamente a la necesidad operativa derivada del estiaje y no a ningún desperfecto técnico. La estrategia forma parte de la rutina habitual de manejo del sistema hidroeléctrico ecuatoriano durante los periodos de menor precipitación.
Las autoridades del Ministerio de Ambiente y Energía reiteraron que el descenso controlado del nivel del embalse es una acción preventiva que permite una mejor administración del agua cuando regresen las lluvias. De esta manera se evita cualquier riesgo de desbordamiento y se garantiza la estabilidad del suministro eléctrico en todo el país.
