El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, ha solicitado este martes “responsabilidad y mesura” a todos sus conciudadanos. Esta petición surge en un contexto de “alta sensibilidad” internacional, motivado por el ataque efectuado el pasado sábado por Estados Unidos contra Caracas. Según describe Washington, dicha operación resultó en la detención del mandatario venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
En un comunicado oficial, el funcionario evitó mencionar directamente los eventos en el país vecino, pero enfatizó que Colombia requiere de un comportamiento ejemplar. El ministro hizo un llamamiento a todos los sectores para preservar la cohesión y promover el respeto mutuo. La postura de la cartera de Defensa busca evitar reacciones que alteren el orden interno frente a la crisis diplomática y militar que atraviesa la región.
Defensa de la soberanía y el marco legal
El titular de la cartera militar recordó que la defensa de la soberanía debe ejercerse exclusivamente dentro del marco de la Constitución. Sánchez señaló que no se deben justificar actuaciones que desconozcan la jurisdicción colombiana o pongan en riesgo la integridad territorial. El funcionario fue enfático al decir que defender la nación no significa tolerar la ilegalidad ni promover la desinstitucionalización en este periodo de incertidumbre.
Asimismo, recordó los deberes ciudadanos consagrados en la Constitución Política, específicamente en su artículo 95. Este apartado establece la obligación de apoyar a las autoridades democráticas legítimamente constituidas para preservar la independencia nacional. El ministro advirtió que cualquier acción contraria a la ley en este escenario de tensión deberá ser investigada rigurosamente por las autoridades competentes del Estado colombiano.
Compromiso con la seguridad y la convivencia
Pedro Sánchez defendió su llamamiento como una expresión del compromiso del Estado con la convivencia pacífica y la legalidad. Reafirmó su compromiso irrestricto con la seguridad del país y la salvaguarda de la paz tras la incursión estadounidense. “La seguridad y defensa la hacemos todos”, concluyó el ministro, apelando a la unidad de los colombianos para enfrentar las posibles repercusiones del conflicto en la frontera.
Las declaraciones del titular de Defensa llegan en un momento crítico, dada la cercanía geográfica con el epicentro del conflicto. Colombia comparte una frontera terrestre de más de 2.200 kilómetros con Venezuela, lo que aumenta la vulnerabilidad ante cualquier desplazamiento de hostilidades. La vigilancia en los pasos fronterizos se ha intensificado para garantizar que el orden constitucional no se vea vulnerado por agentes externos o internos.
Impacto migratorio y estabilidad fronteriza
La situación en Caracas y los alrededores de la capital venezolana mantiene en alerta a las autoridades migratorias de Colombia. Actualmente, el país alberga a más de 2,8 millones de ciudadanos venezolanos, una población que podría verse afectada por la inestabilidad política. La “captura” de las autoridades venezolanas por parte de fuerzas norteamericanas ha generado una ola de reacciones en los asentamientos fronterizos más importantes.
El Gobierno colombiano busca mitigar cualquier riesgo que incentive hostilidades contra el país o que ponga en peligro la unidad nacional. Por ello, el ministro Sánchez insiste en que el fortalecimiento del Estado Social de Derecho es la única vía para gestionar la sensibilidad del panorama actual. El respeto a la institucionalidad democrática se presenta como el pilar fundamental para navegar la crisis desatada tras el ataque a la capital venezolana.
