Los pasillos del Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn se han transformado en un inusual punto de encuentro para personajes de alto perfil global. Con el reciente ingreso de Nicolás Maduro el 3 de enero, la lista de internos notorios se ha actualizado, mezclando a políticos caídos en desgracia con figuras del entretenimiento y el crimen organizado. El exmandatario no está solo; su esposa Cilia Flores también fue recluida en el ala femenina tras llegar ambos en un vuelo desde Caracas, acusados de narcoterrorismo por la justicia federal norteamericana.
Apenas tres días después del arribo del venezolano, el martes 6 de enero, la prisión recibió a otra figura mediática: el rapero Daniel Hernández, conocido como Tekashi 6ix9ine. La presencia de Nicolás Maduro en el mismo recinto que el polémico artista urbano añade un matiz surrealista a la atmósfera del penal. Mientras el político enfrenta cargos de Estado, el cantante ingresó por violaciones a su libertad condicional, generando una coincidencia extraña donde el espectáculo y la geopolítica comparten el mismo techo y los mismos horarios de recuento.
Narcos, sicarios y el legado de “El Chapo”
El penal de Brooklyn funciona actualmente como la sede operativa de facto para grandes capos latinoamericanos en espera de juicio o sentencia. Nicolás Maduro comparte la instalación con Ismael “Mayo” Zambada, el legendario cofundador del Cártel de Sinaloa, quien lleva más de un año tras las rejas en este lugar. A esta lista se suma José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, líder de Los Choneros, la agrupación delictiva más grande de Ecuador, quien también fue extraditado y procesado en el Distrito Este de Nueva York.
Históricamente, estas celdas ya conocen el peso de nombres infames del narcotráfico mundial. Antes de la llegada de Nicolás Maduro, por este centro de reclusión pasó Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien vivió el rigor del aislamiento antes de su condena perpetua. La prisión mantiene su estatus como el destino predilecto para asegurar a los criminales que Estados Unidos considera de mayor riesgo, consolidando un historial que abarca desde jefes de carteles hasta operadores financieros y logísticos de redes internacionales.
Nicolás Maduro llega a una cárcel donde han estado políticos indultados y celebridades caídas
La dinámica de este centro penitenciario también ha visto pasar a otros jefes de Estado acusados de utilizar el poder para el tráfico de drogas. Un antecedente directo a la situación de Nicolás Maduro es el caso de Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras. Aunque fue condenado a más de 40 años, su historia dio un giro cuando Donald Trump lo indultó tras cumplir casi dos años de prisión, un precedente legal que seguramente ronda los análisis de la defensa del venezolano y de los observadores internacionales.
Además de los perfiles políticos y del narco, el MDC ha alojado a celebridades y figuras de la crónica roja estadounidense. Nicolás Maduro se encuentra en el mismo edificio donde actualmente está recluido Luigi Mangione, acusado del asesinato del CEO de una aseguradora, quien ingresó en junio de 2025. El registro histórico del penal incluye también a la socialité británica Ghislaine Maxwell, expareja de Jeffrey Epstein, y a estrellas de la música como R. Kelly y Sean “Diddy” Combs, convirtiendo al lugar en una enciclopedia viviente de los escándalos judiciales más sonados de la época.
