Protestas en Irán han cobrado la vida de 36 personas

Protestas en Irán han cobrado la vida de 36 personas


Al menos 36 personas han fallecido y más de 2 mil han sido detenidas en Irán durante las protestas masivas que se extienden por 92 ciudades en 27 de las 31 provincias del país. Estas protestas se desencadenaron tras el colapso económico, la fuerte depreciación del rial y el deterioro de las condiciones de vida. Las manifestaciones, incluyen gritos de “Muerte al dictador” en rechazo al régimen del líder supremo Ali Khamenei.

Los reclamos contra el régimen involucran a comerciantes, estudiantes y trabajadores en una ola nacional de descontento. Según organizaciones de derechos humanos como HRANA, en once días de protestas se han registrado cerca de un millar de heridos. La cifra de fallecidos incluye a 34 manifestantes y dos miembros de las fuerzas de seguridad, de acuerdo con reportes verificados hasta el 7 de enero de 2026.

Se recrudecen las protestas en Irán

Las movilizaciones iniciaron a finales de diciembre de 2025 en el Gran Bazar de Teherán con huelgas de comerciantes por la inflación superior al 42%. Estas se recrudecieron tras la pérdida de valor del rial (moneda oficial), que alcanzó mínimos históricos. Rápidamente se extendieron, derivando en consignas políticas contra el sistema de la República Islámica.

El presidente Masoud Pezeshkian ordenó a las fuerzas de seguridad no actuar contra manifestantes pacíficos y reconoció las demandas legítimas por mejoras económicas. Sin embargo, las autoridades han intensificado la represión, con uso de gases lacrimógenos, disparos y detenciones masivas. Los choques entre manifestantes y la ley se han dado en ciudades como Teherán, Isfahán y provincias occidentales.

Mayor movilización desde las protestas del 2022

El líder supremo Ali Khamenei calificó a ciertos participantes como “alborotadores” que deben ser “puestos en su lugar”, diferenciándolos de protestas legítimas. Medios estatales han reportado incidentes violentos, atribuyéndose a elementos armados o influencias externas. Este movimiento representa la mayor movilización desde las protestas de 2022-2023 tras la muerte de Mahsa Amini.

La crisis económica se agrava por sanciones internacionales relacionadas con el programa nuclear, escasez energética y alta inflación. Aquello ha afectado el poder adquisitivo de la población. Organizaciones como Amnesty International han denunciado incursiones en hospitales para detener heridos, violando normas internacionales.

El gobierno ha anunciado medidas como subsidios para alimentos básicos y aumentos salariales en el presupuesto 2026-2027, aunque analistas las consideran insuficientes para contener el descontento. Las protestas continúan en bazares y universidades, con cierres de comercios y enfrentamientos esporádicos. Fuentes internacionales monitorean la situación, mientras Irán enfrenta presiones externas en un contexto de tensiones regionales.

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