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El médico familiar Irving Buitrón alertó sobre los riesgos del dengue en temporada de lluvias en Ecuador, destacando la importancia de la prevención, diagnóstico oportuno y evitar la automedicación.
El aumento de temperaturas y lluvias favorece la proliferación del mosquito que transmite el dengue en distintas regiones del país.
Según el médico familiar Irving Buitrón, el dengue es una enfermedad viral, por lo que su manejo médico difiere de infecciones bacterianas.
Muchas personas acuden primero a farmacias cuando presentan fiebre o malestar general, lo que puede llevar a tratamientos incorrectos.
Automedicación y riesgos para el paciente
El especialista advierte que algunos pacientes reciben antibióticos o antiinflamatorios sin diagnóstico médico.
Medicamentos como ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno o aspirina están contraindicados en casos de dengue.
Estos fármacos pueden alterar la coagulación, aumentando el riesgo de sangrados durante la enfermedad.
Durante años, la población utilizó el término dengue hemorrágico para referirse a las formas graves. Sin embargo, la clasificación actual reconoce tres tipos: dengue sin signos de alarma, dengue con signos de alarma y dengue grave.
Esta clasificación permite detectar complicaciones con mayor rapidez y mejorar el manejo clínico del paciente.
Síntomas iniciales y evolución
El dengue puede presentar síntomas similares a muchas enfermedades durante los primeros días.
Entre los síntomas frecuentes están fiebre, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos y molestias articulares.
Por esta razón, el especialista señala que los primeros días pueden confundirse con otros cuadros virales.
La enfermedad suele tener una duración aproximada de cinco a siete días. Durante los primeros tres días, los síntomas pueden parecer leves o similares a otras infecciones.
Por ello, los médicos recomiendan mantener vigilancia médica si la fiebre persiste.
El médico Irving Buitrón señala que algunos síntomas indican mayor riesgo de complicaciones.
Entre los signos de alarma se incluyen dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, mareos o desmayos. También pueden presentarse sangrados en encías, vómitos con sangre o heces oscuras.
Prevención durante la temporada de lluvias
Las lluvias favorecen la acumulación de agua en distintos recipientes dentro de los hogares.
Los tanques sin tapa, llantas, botellas o recipientes con agua pueden convertirse en criaderos del mosquito.
Eliminar estos espacios es una de las medidas más efectivas para prevenir el dengue.

El mosquito transmisor del dengue pasa por cuatro etapas: huevo, larva, pupa y adulto. La fumigación solo afecta al mosquito en su fase adulta, por lo que no elimina completamente el problema.
Por esta razón, las autoridades recomiendan reforzar las medidas de limpieza y control de criaderos.
Resistencia y comportamiento del mosquito
El especialista explica que no existe evidencia de que el mosquito haya mutado. El Aedes aegypti continúa transmitiendo enfermedades como dengue, zika y chikungunya.
El control del mosquito depende principalmente de la eliminación de criaderos domésticos.
Los huevos del mosquito pueden permanecer adheridos a las paredes de recipientes con agua. Estos huevos pueden sobrevivir entre seis y doce meses, incluso sin presencia constante de agua.
Por ello, los tanques y recipientes deben lavarse periódicamente para eliminar posibles criaderos.
El mosquito transmisor del dengue presenta mayor actividad en ciertos horarios. Las picaduras son más frecuentes entre las 5 y 7 de la mañana y entre las 5 y 7 de la tarde.
Durante esos momentos se recomienda usar repelente o evitar exposición prolongada.
Medidas de protección en el hogar
El especialista recuerda que el mosquito suele permanecer cerca de las personas. Por esta razón, se recomienda instalar mallas en ventanas y utilizar mosquiteros o toldos.
Estas medidas ayudan a reducir el ingreso de mosquitos a las viviendas.
El dengue no se transmite directamente entre personas. La enfermedad se produce cuando un mosquito pica a una persona infectada y luego transmite el virus a otra.
Por ello, la presencia de casos cercanos puede aumentar el riesgo en una comunidad.
Factores de riesgo para complicaciones
Algunas personas tienen mayor probabilidad de desarrollar formas graves de dengue.
Entre ellas se encuentran adultos mayores, niños y pacientes con enfermedades crónicas.
Condiciones como diabetes, hipertensión o insuficiencia renal pueden agravar el cuadro clínico. El dengue presenta tres fases clínicas que determinan su gravedad.
La primera es el dengue sin signos de alarma, que puede manejarse en casa con vigilancia médica. La segunda corresponde al dengue con signos de alarma, que requiere atención hospitalaria.
Dengue grave y cuidados intensivos
El dengue grave puede provocar shock por extravasación de líquidos hacia órganos.
En situaciones extremas, algunos pacientes requieren cuidados intensivos y soporte respiratorio.
Por esta razón, el diagnóstico oportuno y la hidratación temprana son fundamentales.
El médico Irving Buitrón enfatiza que la automedicación puede aumentar el riesgo de complicaciones.
Los antibióticos solo deben utilizarse cuando un médico confirma infecciones bacterianas adicionales. El especialista recomienda acudir a consulta ante fiebre persistente o signos de alarma.
La prevención, el control de criaderos y la información médica confiable siguen siendo las principales herramientas para reducir el impacto del dengue.
